Este sábado, miles de personas han salido a las calles de las principales ciudades de Estados Unidos bajo el poderoso lema No Kings, Sin Reyes. La razón es clara: protestar contra Donald Trump, la guerra en Irán y el creciente coste de vida que ahoga a muchas familias. Una de las manifestaciones más destacadas tuvo lugar en Minneapolis, pero no fue la única; Nueva York, Washington, San Francisco y Seattle también vibraron con los gritos de quienes exigen un cambio.
Voces que resuenan en Minneapolis y más allá
Entre los manifestantes se encontraban rostros conocidos como Bruce Springsteen, quien interpretó su emblemática canción ‘Streets of Minneapolis’, o Robert De Niro en Nueva York. Pero las palabras que resonaron más fueron las del gobernador de Minnesota, Tim Walz. Con voz firme ante el capitolio de St. Paul, recordó la violencia sufrida por dos ciudadanos estadounidenses a manos del ICE: «No confundáis nuestra amabilidad con debilidad». Habló sobre cómo aquellos que se plantaron por sus comunidades lo hicieron por justicia, demostrando así que Minnesota sigue siendo uno de los lugares más libres del país.
La congresista demócrata Ilhan Omar también tomó la palabra y dejó claro que la gente de Minnesota “está hecha de otra pasta”. No se acobardan ante los abusones. Criticó abiertamente el autoritarismo del presidente Trump y cómo ha socavado los principios que hacen grande a Estados Unidos. Además, arremetió contra las intervenciones militares en países como Irán o Venezuela.
En Manhattan, los asistentes alzaron pancartas pidiendo un alto al ICE y criticando tanto al presidente como a la guerra en Irán. En San Francisco se vivió una jornada similar donde marcharon desde Embarcadero hasta el Centro Cívico exhibiendo banderas estadounidenses junto a otras causas. Mientras tanto, en Florida también hubo concentraciones donde algunos enfrentaron contramanifestaciones.
A medida que avanzaba el día, desde Arlington (Virginia) hasta Washington D.C., resonaban consignas claras: «Sin justicia no habrá paz», mientras otros pedían la salida del ICE de sus comunidades. Incluso ciudades pequeñas como Columbus (Georgia) o Jekyll Island no quedaron atrás en esta ola reivindicativa.
Por otro lado, Dallas (Texas) acogía un congreso marcado por tensiones internas entre quienes apoyan incondicionalmente a Trump y aquellos críticos con su enfoque bélico hacia Irán.

