MADRID, 26 Mar. (EUROPA PRESS) – El presidente ruso, Vladimir Putin, ha lanzado una seria advertencia: las consecuencias de la guerra en Irán, aunque difíciles de prever, podrían ser tan devastadoras como lo fueron las del coronavirus. Durante su intervención en un foro empresarial en Moscú, Putin no se anduvo con rodeos al señalar que las cadenas de logística y producción globales podrían sufrir daños significativos.
“Es complicado predecir lo que pasará”, afirmó el mandatario, reconociendo la incertidumbre incluso entre aquellos directamente implicados en el conflicto. “Imaginen lo que significa para nosotros, que estamos observando desde fuera”, agregó. Mientras se cumplen casi un mes de hostilidades, Rusia se encuentra en medio de un panorama geopolítico complejo.
La realidad de las sanciones internacionales
No obstante, Putin dejó claro que su país no puede desconectarse de lo que ocurre a nivel internacional. Hizo hincapié en la necesidad urgente de fortalecer a Rusia frente a lo que él describe como “sanciones ilegales” impuestas por la comunidad internacional. “Quiero subrayar esto: estas sanciones nunca fueron validadas por decisiones de las Naciones Unidas”, insistió el presidente.
A pesar del clima adverso y los desafíos económicos que enfrenta Rusia desde la invasión a Ucrania hace cuatro años, Putin destacó con orgullo cómo su nación ha logrado mantener una estabilidad macroeconómica aceptable. Reiteró que estas acciones son esenciales para proteger a su gente frente a agresiones externas.
Al recordar episodios críticos como los conflictos en Crimea y Donbás, el líder ruso reafirmó su compromiso con el desarrollo regional y agradeció al sector industrial por su colaboración durante estos años difíciles. “Hemos hecho todo lo necesario para responder a los retos extraordinarios actuales”, concluyó ante empresarios y representantes industriales.

