La tensión en Oriente Medio se mantiene al rojo vivo. Este viernes, la Guardia Revolucionaria de Irán ha salido al paso de las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien había afirmado que el país persa había perdido su capacidad para producir misiles tras la ofensiva iniciada el 28 de febrero junto a Estados Unidos. Para los iraníes, esas palabras son solo ruido.
En un tono desafiante, la Guardia Revolucionaria aseguró que “no hay preocupación” en este aspecto y que continúan fabricando misiles incluso en medio del conflicto. “Nuestra puntuación en la industria de misiles es un 20”, dijeron, refiriéndose a la máxima calificación posible en los exámenes escolares iraníes. Esto no es un simple dato; es una declaración de intenciones: Irán tiene sorpresas preparadas para sus enemigos.
Sorpresas y advertencias desde Teherán
El comunicado llega justo después de que Netanyahu asegurara que Irán ya no podía enriquecer uranio ni fabricar misiles balísticos. Pero lo cierto es que las autoridades iraníes han confirmado más de 1.200 muertos por los ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos, mientras que organizaciones como Human Rights Activists in Iran elevan esa cifra a más de 3.000 víctimas, mayormente civiles.
A medida que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán intentan volver a encarrilarse hacia un nuevo acuerdo nuclear, Teherán no se queda quieto. Respondiendo a las agresiones externas, han intensificado sus ataques contra objetivos israelíes y estadounidenses en la región. En palabras de la Guardia Revolucionaria: “Cuanto más avancemos, más increíbles y sorprendentes serán nuestras batallas”. Sin duda alguna, esto nos deja claro que el conflicto aún está lejos de terminar.

