MADRID, 19 Mar. (EUROPA PRESS) – En una jornada marcada por la tensión internacional, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, salió al paso de las especulaciones y aseguró que Israel no tiene nada que ver con la reciente decisión de Washington de atacar a Irán. «¿Alguien realmente piensa que puede influir en el presidente Trump? Siempre toma sus decisiones basándose en lo que cree que es mejor para Estados Unidos y su futuro», comentó con firmeza.
Durante una rueda de prensa, Netanyahu dejó claro que los intereses estadounidenses son evidentes y resaltó cómo Trump ha mantenido su postura sobre Irán desde hace décadas. Recordó un momento crucial: «Hace 47 años, ya decía que Irán era un peligro para Israel y el mundo». Además, rememoró su visita a Mar-a-Lago justo antes de la reelección de Trump, donde este le dijo directamente: ‘Bibi, tenemos que asegurarnos de que Irán no tenga armas nucleares’.
Un legado oscuro del régimen iraní
El primer ministro no se contuvo al hablar sobre la amenaza iraní. Según él, durante más de 40 años, Teherán ha promovido discursos violentos hacia Israel y ha causado estragos en las vidas estadounidenses en Irak y Afganistán. «Han herido a miles e incluso intentaron asesinar a Trump en dos ocasiones», afirmó con indignación.
Estas declaraciones llegan tras la renuncia del director del Centro Nacional de Contraterrorismo estadounidense, Joe Kent. Él criticó abiertamente a la administración Trump por dejarse llevar por lo que consideraba una campaña manipuladora impulsada por altos funcionarios israelíes. Para Kent, esto creó un clima propicio para justificar una guerra contra Irán basada en falsedades similares a las utilizadas para entrar en el conflicto iraquí.

