La situación en el estrecho de Ormuz ha vuelto a captar la atención de los líderes europeos. Este 19 de marzo, en Bruselas, los Veintisiete han acordado que algunos Estados miembros están dispuestos a poner su granito de arena para desbloquear esta vital ruta marítima y asegurar la libertad de navegación. Pero, claro, siempre que «se den las condiciones». ¿Y qué significa eso? La verdad es que todavía no está del todo claro.
Un llamado al respeto del Derecho Internacional
En las conclusiones del Consejo Europeo, que se aprobó en una reunión donde todos los jefes de Gobierno y Estado estaban presentes, también se hizo un fuerte llamado a reducir la tensión en Oriente Próximo. Se exigió un «pleno respeto» al Derecho Internacional por parte de todas las partes implicadas, aunque curiosamente no se mencionó ni una sola vez a Estados Unidos e Israel. Esto nos hace pensar: ¿hay algo más detrás?
A pesar de este juego diplomático, el Consejo celebró la intención de varios países como Reino Unido, Francia, Alemania e Italia de colaborar para asegurar el tránsito seguro por Ormuz. Todo esto ocurre en medio del escándalo por su negativa a unirse a la misión naval impulsada por Donald Trump, quien no ha dudado en afirmar que puede manejarlo solo. En fin, parece que Europa intenta encontrar su propio camino mientras navega entre aguas turbulentas.

