En un giro inesperado de los acontecimientos, Donald Trump se ha lanzado este lunes contra sus aliados internacionales, criticando la falta de entusiasmo para involucrarse en una misión militar que él mismo califica como «menor». Desde la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos no se ha cortado en recordarles que llevan 40 años bajo su protección y, sin embargo, parecen no estar dispuestos a participar en esta operación propuesta por Washington.
El estrecho de Ormuz ha estado en el centro del debate, convertido en un escenario crucial tras los recientes ataques iraníes al tráfico marítimo. Trump no ha dudado en señalar la importancia de que otros países contribuyan a desbloquear esta zona vital. “Es increíble cómo algunos países dependen más del estrecho que nosotros”, dijo, resaltando que Japón obtiene nada menos que el 95% de su petróleo de allí. “Mientras nosotros solo un 1%”, añadió con firmeza.
La falta de interés entre aliados
A pesar de sus insistencias, las reacciones han sido variadas. Aunque Trump asegura que “numerosos países” están mostrando interés, también admite que hay quienes “no están tan entusiasmados”. La ironía no se le escapa cuando menciona a aquellos países que durante años han recibido ayuda estadounidense y ahora parecen dudar ante un despliegue tan crítico para ellos. “¿De verdad llevamos 40 años protegiéndolos y no quieren involucrarse? Es algo menor”, se cuestiona retóricamente.
Así es como el presidente lanza su mensaje: una invitación casi desesperada para que esos actores internacionales tomen parte activa en la misión junto a EE.UU., especialmente aquellos cuya economía depende absolutamente del flujo petrolero por ese estrecho estratégico. Mientras tanto, el reloj avanza y las tensiones aumentan; ¿serán capaces de reaccionar a tiempo o dejarán pasar otra oportunidad histórica?

