En un escenario desolador, cerca de 900 personas han perdido la vida y más de 2.100 han resultado heridas a raíz de los devastadores ataques lanzados por las Fuerzas Armadas israelíes en el Líbano desde el pasado 2 de marzo. Este es el escalofriante balance que ha hecho público el Ministerio de Sanidad libanés, que este lunes actualizaba la cifra de víctimas mortales a 886, mientras que los heridos se elevan a 2.141, según un comunicado recogido por la agencia estatal NNA.
Aumento alarmante de víctimas entre sanitarios
No solo los civiles sufren las consecuencias. Las autoridades del país han alertado sobre un incremento preocupante en el número de sanitarios afectados; ya son 38 los muertos y 69 los heridos dentro del personal médico. En medio de esta brutal ofensiva, más de 800.000 personas han tenido que abandonar sus hogares, huyendo del horror que desató la guerra tras el intercambio inicial entre Israel y Hezbolá.
Esta crisis estalla después de que una ofensiva sorpresa llevada a cabo por Israel y Estados Unidos acabase con la vida del entonces líder supremo iraní, Alí Jamenei. La situación se complica aún más, mientras Irán promete reanudar sus ataques contra Israel y su Guardia Revolucionaria lanza amenazas directas al primer ministro Netanyahu.

