El pasado domingo, el mundo político peruano se tiñó de luto con la repentina muerte de Napoleón Becerra García, quien aspiraba a convertirse en presidente del país por el Partido de los Trabajadores y Emprendedores (PTE-Perú). La fatalidad golpeó cuando su camioneta sufrió un accidente en la carretera Los Libertadores, cerca de Huancavelica. Emily Silva, portavoz del partido, compartió la triste noticia con RPP.
Un futuro truncado
Becerra tenía una agenda cargada para ese día; estaba programado para realizar una actividad de campaña en Tambo, La Mar. Sin embargo, el destino le jugó una mala pasada. Según relató Balvín Huamaní, alcalde de Pilpichaca, el vehículo se salió de la vía y todo se tornó en caos. A pesar de ser trasladado urgentemente a un centro médico local, sus lesiones eran demasiado graves y no pudo sobrevivir.
En este trágico suceso también resultaron heridas otras tres personas que viajaban con él. Dos están en estado grave y fueron llevadas a Ayacucho para recibir atención médica.
Apenas días antes del accidente, las encuestas mostraban a Becerra ocupando el 22º lugar en intención de voto entre los candidatos que buscan liderar Perú. En tiempos donde ninguno logra superar el 12% de apoyo popular —con Rafael López Aliaga y Keiko Fujimori como favoritos— su ausencia deja un vacío difícil de llenar. Las cifras revelan que un 35% del electorado aún no ha decidido su voto; un claro reflejo del descontento que reina entre los peruanos.

