El presidente estadounidense, Donald Trump, no se ha cortado ni un pelo este jueves al hablar sobre la guerra en Irán. En un tono que muchos podrían calificar de desafiante, asegura que todo va «muy bien» tras trece días de ofensiva junto a Israel. Pero claro, para él, Irán no es más que una «nación de terror y odio». En su discurso, el mandatario reafirmó que Estados Unidos está finalmente haciendo lo que se debió hacer hace 47 años desde la fundación de la República Islámica.
Una visión polémica y dolorosa
¿De verdad es posible avanzar en medio del caos? Trump no tiene dudas: “Va muy bien”, dijo con esa seguridad característica, como si hablara de un partido de fútbol ganado en casa. Aseguró que el ejército americano es insuperable y que nunca hemos visto nada igual. Pero lo cierto es que mientras él lanza estas afirmaciones optimistas, las cifras son escalofriantes; ya hay al menos 1.200 muertos por los ataques conjuntos entre Estados Unidos e Israel, además de más de 10.000 heridos según fuentes iraníes.
Trump también remarcó que ahora Irán “está pagando un alto precio” por ser lo que ellos consideran una nación problemática. En resumen, mientras algunos celebran victorias imaginarias desde un podio dorado, la realidad en el terreno es bien distinta y las vidas humanas son las que realmente cuentan.

