En medio de un clima de tensión que no cesa, el Ejército israelí ha hecho una contundente declaración. Este viernes, anunciaron que han llevado a cabo más de 200 ataques en Irán, enfocándose en el centro y el oeste del país. Los objetivos: lanzadores de misiles balísticos, sistemas de defensa y plantas donde se producen armas. Todo esto forma parte de una ofensiva que comenzó junto a Estados Unidos y que ya lleva 14 días causando estragos, con un saldo desgarrador de más de 1.200 vidas perdidas, según las autoridades iraníes.
Una operación sin tregua
Un portavoz de las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) comunicó que decenas de aviones de combate han estado trabajando bajo la dirección del servicio de inteligencia para llevar a cabo estas misiones. En su mensaje insistieron en que lo fundamental es “reducir al máximo” la capacidad del régimen iraní para atacar el territorio israelí. Y esto viene después de una noche tensa, donde bombardeos han dejado alrededor de 60 heridos en el norte del país.
La operación ha sido bautizada como Rugido del Águila, y parece ser que los ataques no tienen visos de detenerse pronto. ¿Qué significa todo esto para la región? La inquietud crece y muchos nos preguntamos hasta dónde puede llegar esta escalada.

