MADRID 13 Mar. (EUROPA PRESS) – Este viernes, el Gobierno de Emiratos Árabes Unidos ha dado la voz de alarma tras interceptar siete misiles balísticos y casi una treintena de drones que volaban directo desde Irán. Todo esto en medio del caos que se vive en Oriente Próximo, un conflicto avivado por los recientes bombardeos de Estados Unidos e Israel. La situación es crítica y las tensiones no cesan.
Una cuenta alarmante
Desde que Irán comenzó a responder a estos ataques, las cifras son escalofriantes. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores emiratí, ya se han neutralizado 285 misiles balísticos, 15 misiles de crucero, y un asombroso total de 1.567 drones. Pero lo más trágico es que estos ataques han dejado huella: al menos seis personas han perdido la vida y otras 141 han resultado heridas.
Las autoridades han querido dejar claro que Emiratos está preparado para cualquier eventualidad. “Estamos listos para hacer frente a cualquier amenaza”, afirman con firmeza. En medio del ruido ensordecedor del conflicto, su mensaje resuena: defenderán la seguridad del Estado sin titubear.

