El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, ha lanzado una dura advertencia al Consejo de Seguridad de la ONU. En una carta enviada este miércoles, instó a declarar a la Guardia Revolucionaria iraní como organización terrorista. Según él, no solo se trata de un asunto que afecta directamente a Israel, sino que también pone en jaque la paz y la seguridad regionales e internacionales.
Saar fue claro: «Insto al Consejo de Seguridad a condenar a Irán y designar inmediatamente a la Guardia Revolucionaria como organización terrorista». Y es que las acusaciones no se han hecho esperar. En su misiva, afirmó que Irán ha lanzado recientemente ataques mortales contra poblaciones civiles en Israel utilizando misiles y drones. Estos ataques han dejado trece víctimas entre los civiles y representan una grave violación del Derecho Internacional.
La amenaza persistente de Irán
El ministro no escatimó en palabras para describir el peligro que representa Teherán: «Durante décadas, el régimen iraní ha dejado claro su objetivo de aniquilar al Estado de Israel». No son solo palabras vacías; según él, esto forma parte de un plan meticuloso respaldado por una campaña sostenida de hostilidades. Incluye desde redes terroristas aliadas hasta programas nucleares y misiles capaces de alcanzar largas distancias.
Saar continuó relatando cómo Irán ha perpetrado ataques directos con misiles balísticos contra Israel y cómo lleva años realizando operaciones hostiles en diversos frentes: tierra, mar, aire y ciberespacio. La población civil israelí ha sido blanco recurrente de bombardeos indiscriminados, lo cual es un atropello absoluto al Derecho Internacional.
Añadió además que esta campaña se extiende más allá del país persa; se apoya en agentes terroristas que operan bajo la dirección iraní en toda la región. Enfatizó también que el régimen sigue buscando armas nucleares a pesar de las advertencias globales, negándose incluso a permitir inspecciones del OIEA en sus instalaciones nucleares.
A medida que las tensiones aumentan, Saar hizo un llamado directo al embajador estadounidense ante la ONU para obtener apoyo: «El régimen iraní no ha cambiado su rumbo y sigue acelerando sus esfuerzos clandestinos para desarrollar armamento nuclear». Es un momento crucial donde el Consejo debe actuar antes que sea demasiado tarde.

