MADRID, 9 Mar. (EUROPA PRESS) – La situación en el estrecho de Ormuz se ha vuelto aún más tensa. La Guardia Revolucionaria iraní ha lanzado un ultimátum claro: cualquier país europeo o árabe que decida echar a los embajadores de Estados Unidos e Israel de su territorio tendrá paso libre para sus buques. Así lo han declarado, dejando caer esta bomba informativa en un comunicado que resonó por las ondas de la televisión pública iraní, IRIB.
Hoy mismo, Alí Lariyani, secretario del Consejo de Seguridad Nacional iraní, ha manifestado su preocupación. “La seguridad en el Estrecho de Ormuz es poco probable”, ha dicho con una franqueza inquietante, refiriéndose al caos desatado por la intervención estadounidense e israelí en la región. Mientras tanto, el precio del petróleo ha pegado un subidón este lunes, alcanzando los 115 dólares por barril debido a la interrupción del tráfico marítimo tras varios ataques a barcos.
Un mercado volátil y declaraciones incendiarias
A pesar de esta escalofriante situación, las palabras del presidente Trump han tenido un efecto inmediato en los mercados: tras su anuncio sobre una posible conclusión de la guerra contra Irán, el precio del crudo empezó a bajar. ¿Pero hasta cuándo podremos confiar en estas promesas?
El trasfondo político se complica cada vez más y nos deja reflexionando sobre cómo nuestras decisiones como comunidad global repercuten directamente en nuestra economía y seguridad. ¿Estaremos listos para enfrentar las consecuencias? El tiempo dirá.

