MADRID, 8 de marzo (EUROPA PRESS) – Este domingo nos llega una noticia preocupante desde Nueva York. La Policía ha confirmado que al menos uno de los artefactos incendiarios lanzados el sábado contra la Mansión Gracie, donde reside el alcalde Zohran Mamdani, contenía material explosivo. Jessica Tisch, comisaria del Departamento de Policía de Nueva York, no se anduvo con rodeos: «El análisis preliminar ha demostrado que no era un artefacto falso ni una simple bomba de humo». Más bien, se trataba de un artefacto explosivo improvisado que podría haber causado graves lesiones e incluso la muerte.
Un incidente que deja huella
Tisch también informó que están llevando a cabo pruebas adicionales en este artefacto y en otro similar hallado durante la protesta. Lo inquietante es que Mamdani estaba dentro de su hogar cuando ocurrió todo esto, según reveló NBC Nueva York. Durante la manifestación antiislamista se detuvo a dos personas que intentaron activar unos «artefactos sospechosos». Los detenidos son Emir Balat e Ibrahim Kayumi, quienes ya están bajo custodia.
La Policía está colaborando con la Fiscalía del Distrito Sur y el FBI para esclarecer este asunto tan serio. Un portavoz del alcalde hizo hincapié en que «afortunadamente, tanto él como la primera dama están a salvo», aunque lo sucedido sirve como un crudo recordatorio de las amenazas constantes a las que se enfrentan.
Mamdani, el primer alcalde musulmán de Nueva York, asumió su cargo tras ganar las elecciones el pasado noviembre y lo hizo jurando sobre el ‘Corán’. A medida que avanzan las investigaciones, queda claro que esta situación no solo afecta a él, sino a toda una comunidad.

