En un giro de acontecimientos que no sorprende a nadie, el Gobierno iraní ha dejado claro este domingo que no tiene intención alguna de sentarse a negociar la paz en medio del caos. El ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, ha afirmado en una entrevista con NBC que para ellos, esta situación actual es completamente diferente a lo vivido el verano pasado.
Recordemos que aquella vez, la ofensiva conjunta entre EEUU e Israel contra las instalaciones nucleares de Irán dejó más de mil muertos. Araqchi señala con firmeza: «La última vez nos atacaron, asesinaron a nuestra gente y destruyeron nuestra infraestructura, y luego pidieron un alto el fuego. Aceptamos de buena fe porque solo nos estábamos defendiendo. Pero eso no llevó a la paz».
Una lucha por la seguridad
Araqi recalca que ahora no se puede hablar de un alto el fuego sin condiciones previas. “Primero deben explicarnos por qué han comenzado esta agresión”, subraya mientras deja claro que están dispuestos a seguir luchando por la seguridad de su pueblo. “No habrá cese del fuego hasta que haya un fin permanente a la guerra”, advierte con determinación.
Además, aunque se le preguntó sobre rumores que sugieren una colaboración logística con Rusia en este conflicto, Araqchi prefirió no entrar en detalles y simplemente recordó el reciente acuerdo estratégico firmado entre ambos países: “La cooperación militar entre Irán y Rusia no es nueva ni ha estado oculta”, afirmó.
Mientras tanto, en otro rincón del mundo, Trump ya amenaza con dar “un golpe muy duro” a Irán, prometiendo expandir los bombardeos estadounidenses. La tensión va en aumento y todos nos preguntamos: ¿quién tiene realmente el control aquí? La incertidumbre sigue siendo palpable.

