MADRID, 6 de marzo. El Ejército de Israel ha confirmado que este viernes se han producido incidentes graves en la frontera con Líbano. En total, ocho militares resultaron heridos tras el impacto de proyectiles antitanque disparados desde el país vecino, y cinco de ellos están en estado crítico. La situación es alarmante y, para colmo, uno de los heridos es hijo del ultranacionalista ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich; aunque su estado no reviste gravedad según fuentes cercanas.
Un conflicto que no cesa
Este ataque se produce justo cuando la tensión entre ambos países vuelve a escalar. Tras una serie de bombardeos por parte de Israel hacia posiciones en Líbano, las milicias de Hezbolá decidieron responder al fuego y sumarse a un conflicto regional que se encendió hace poco más de una semana con los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán. Y claro, Teherán responde como puede, apoyando a sus aliados libaneses.
Las autoridades libanesas informan que ya son cerca de 125 muertos a causa del reciente bombardeo israelí en respuesta al lanzamiento de proyectiles por parte de Hezbolá. El Ministerio de Sanidad libanés señala que el número total asciende a 123 mártires y 683 heridos. Sin embargo, lo más preocupante es que esta cifra podría aumentar conforme avanzan las horas.
Israel no ha tardado en reaccionar: sus aviones han comenzado a bombardear lo que identifican como objetivos relacionados con Hezbolá. Mientras tanto, el grupo armado sigue lanzando nuevos proyectiles y drones desde su territorio sin que se haya confirmado si hay más bajas israelíes hasta el momento. En este contexto bélico, las fuerzas israelíes también han decidido desplegar tropas adicionales en el sur del país vecino.

