El canciller alemán, Friedrich Merz, ha alzado la voz este viernes desde Berlín, alertando sobre el peligro inminente que representa una guerra prolongada en Irán. ¿Y qué significa esto para nosotros? Que nadie saldría ganando si la situación se descontrola y el Estado iraní colapsa.
Merz dejó claro que Alemania está alineada con los objetivos de Estados Unidos e Israel, especialmente cuando se trata de frenar el programa nuclear y los misiles de Irán. Pero también tiene un mensaje muy claro: «El pueblo iraní merece decidir su propio destino». Sin embargo, a medida que pasan los días, los riesgos aumentan y no podemos mirar hacia otro lado.
La paz como prioridad
En palabras del canciller, el enfoque debería ser un acuerdo de paz regional, garantizando la seguridad y existencia de todos los Estados involucrados. Y sí, eso incluye a Israel y a nuestros vecinos del Golfo. No queremos ver a Irán transformarse en un campo de batalla para guerras indirectas; su funcionamiento como Estado debe mantenerse. ¿Por qué? Porque también queremos evitar una migración descontrolada desde allí.
Merz hizo hincapié en la importancia de aprender del pasado. Nadie quiere vivir una historia similar a la de Siria, donde millones fueron forzados a dejar sus hogares por años de conflicto armado. Esa realidad dolorosa nos toca directamente aquí en Europa, particularmente en Alemania. Es hora de actuar antes de que sea demasiado tarde.

