MADRID, 6 de marzo. En un giro inesperado, el Ejército de Irán ha lanzado un mensaje claro y directo en la madrugada de este viernes: los próximos ataques que llevarán a cabo serán «más intensos y generalizados». Esto no es solo una advertencia; es una declaración de intenciones en respuesta a la ofensiva militar que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Teherán y otras áreas del país hace unos días.
Preparación para lo que venga
Ibrahim Zolfaqari, portavoz del cuartel general de Jatam al Anbiya —la rama más activa del Ejército iraní— no ha escatimado en palabras. «En los próximos días, nuestros ataques contra posiciones enemigas se incrementarán», afirmó contundentemente mientras hablaba con la agencia IRNA. Este anuncio se produce justo después de que las Fuerzas Armadas iraníes realizaran múltiples operaciones tanto ofensivas como defensivas durante las últimas horas.
La situación es tensa: se han lanzado drones destructivos hacia territorios ocupados, apuntando directamente a la base aérea de Ramat David y al radar Miron en Israel. Pero eso no es todo; también han confirmado dos ataques específicos con drones: uno dirigido al Campamento Al Adiri en Kuwait, donde están presentes soldados estadounidenses, y otro contra el cuartel general estadounidense en Erbil, Kurdistán iraquí.
Las palabras del general Mohamad Akramnia no dejan lugar a dudas sobre la determinación iraní. Aseguró que Irán está «definitivamente» preparado para una guerra prolongada, contradiciendo así las expectativas iniciales del presidente Trump sobre un conflicto corto. «Combatimos de forma controlada», enfatizó Akramnia, recordando cómo su ejército está mucho mejor preparado hoy que durante los breves enfrentamientos previos.
El mensaje es claro: Irán se siente fuerte y dispuesto a seguir luchando tanto como sea necesario. «Hoy podemos continuar combatiendo mientras nuestras autoridades lo decidan», añadió Akramnia con firmeza. Y aunque las voces desde Washington intentan minimizar la amenaza —asegurando que pueden guerrear eternamente—, parece que los líderes iraníes son conscientes del terreno y los recursos disponibles en esta contienda.

