En un giro inesperado, el Partido Republicano de Estados Unidos ha logrado este miércoles lo que parecía complicado: rechazar una resolución que pretendía detener la ofensiva militar lanzada el pasado sábado por la Administración de Donald Trump junto a Israel contra Irán, conocida como Operación Furia Épica. Con 53 votos en contra y solo 47 a favor —casi todos demócratas o independientes—, la moción no logró salir adelante.
A pesar del apoyo unánime de los demócratas, hubo un republicano que se atrevió a romper filas: Rand Paul, quien siempre ha sido crítico con el despliegue de tropas fuera del país. Sin embargo, entre los que votaron en contra encontramos a figuras notables como John Fetterman, defensor habitual del uso de fuerza militar por parte de Israel, y las senadoras Susan Collins y Lisa Murkowski. Ambas han alzado la voz en diversas ocasiones contra las operaciones militares emprendidas por su propio partido.
Las razones detrás del rechazo
Collins, que está en plena campaña para conseguir su sexta reelección al Senado, no tardó en pronunciarse tras la votación. En un comunicado dejó claro que Estados Unidos no puede “tolerar un Irán con armas nucleares”. Justo 24 horas antes del inicio de esta ofensiva militar se habían realizado negociaciones sobre este tema. Según ella, “la búsqueda de capacidades nucleares y el desarrollo de misiles balísticos representan amenazas graves para nuestra seguridad y la de nuestros aliados”. No se anduvo con rodeos y repitió lo mismo que dice la Administración Trump: si Irán sigue desarrollando misiles, sus instalaciones nucleares podrían convertirse en una grave amenaza ante cualquier ataque.
Cabe destacar también cómo Collins abordó la controversia sobre el diálogo entre la Casa Blanca y el Congreso respecto a estas operaciones militares. Ella argumenta que “la Constitución otorga al Congreso un papel esencial en asuntos de guerra”, resaltando que todo esto requiere colaboración total. A pesar de ello, aseguró que el Gobierno ha cumplido con los requisitos legales al notificar al Congreso dentro del plazo establecido después del inicio de hostilidades.
Para cerrar su intervención, hizo hincapié en que votar una resolución contraria al despliegue militar enviaría “un mensaje equivocado” tanto a Teherán como a las tropas estadounidenses. En momentos tan delicados como este, es crucial ofrecer apoyo incondicional a nuestras fuerzas armadas y mantener un diálogo continuo entre el Gobierno y el Congreso.
Murkowski también aportó su visión sobre cómo se ha manejado esta situación desde Washington. En declaraciones recogidas por The Hill, subrayó que esta Administración ha hecho un esfuerzo notable por reunir apoyo republicano en comparación con otras crisis anteriores. Sin embargo, añadió: “Creo que es mejor que cómo se comunicaron respecto a Venezuela; pero eso tampoco dice mucho”.

