En un giro alarmante de los acontecimientos, la Guardia Revolucionaria de Irán ha declarado este jueves que ha atacado el aeropuerto israelí de Ben Gurión, justo al sur de Tel Aviv. Este ataque se inscribe dentro de una serie de bombardeos masivos que han golpeado a más de veinte objetivos estadounidenses en la región, abarcando lugares como Bahréin, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.
Las fuerzas iraníes celebran su acción, considerándola un asalto directo al corazón de Tel Aviv. Según afirman, un misil balístico del modelo Jorramshahr logró impactar con éxito en la base del 27.º Escuadrón de la Fuerza Aérea israelí. “El paso exitoso de estos misiles estratégicos, junto con drones de ataque, atravesó las siete capas de defensa regional e interna en los territorios ocupados, creando un verdadero infierno para los agresores”, afirmaba la Guardia Revolucionaria en su comunicado difundido por la cadena estatal IRIB.
La respuesta israelí y el silencio oficial
A pesar del revuelo que ha causado esta noticia, las autoridades israelíes no han hecho comentarios hasta ahora. Sin embargo, las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) aseguran haber interceptado todos los misiles lanzados por Irán durante la noche anterior. Este episodio añade más leña al fuego ya encendido del conflicto en Oriente Próximo.
Mientras tanto, voces críticas emergen desde diversos frentes; hay quienes señalan que la tensión sigue aumentando y que es hora de replantearse muchas cosas. La situación se complica cada día más y no parece haber una salida clara a este marasmo bélico.

