En un giro alarmante de los acontecimientos, la Guardia Revolucionaria de Irán ha lanzado una advertencia contundente: cualquier barco que intente cruzar el estrecho de Ormuz podría ser atacado. Todo esto surge tras las represalias por los ataques recientes de Estados Unidos e Israel contra su territorio. El general de brigada Ebrahim Yabari, asesor del comandante en jefe, no se ha andado con rodeos al afirmar que sus ‘devotos héroes’ están listos para actuar. “No permitiremos que se exporte petróleo desde esta zona”, ha enfatizado, dejando claro que están decididos a proteger sus recursos.
La respuesta internacional ante la crisis
Esta amenaza no es un simple juego de palabras. Ya han confirmado haber atacado a un petrolero identificado como ‘Athe Nova’, vinculado supuestamente a Estados Unidos y bajo bandera hondureña, lo que agrava aún más la situación en la región. La Guardia Revolucionaria, además, ha ordenado cerrar el estrecho y eso tiene repercusiones inmediatas: principales operadores y navieras han detenido sus actividades allí y las aseguradoras han cerrado la puerta a cualquier cobertura en esa área.
No podemos ignorar lo preocupante de este escenario; las páginas de seguimiento del tráfico marítimo muestran cómo todo está paralizado alrededor del estrecho. ¿Y qué dice Estados Unidos sobre esto? Mientras tanto, suena inquietante escuchar que Trump ha anunciado una “gran ola” de ataques inminentes contra Irán. Las tensiones están al límite y todos estamos mirando hacia donde podría llevar este enfrentamiento.

