MADRID, 28 Feb. (EUROPA PRESS) – La situación en el estrecho de Ormuz se ha vuelto tensa. La Guardia Revolucionaria de Irán ha decidido poner en marcha una operación que podría cortar el tráfico por esta vital arteria comercial, crucial para el envío de combustible a nivel global. ¿Por qué? Todo esto es una respuesta a las recientes agresiones que han recibido del otro lado del océano.
Las fuentes navales iraníes han hablado con Al Yazira y han confirmado que están procediendo a suspender la navegación. Todo comenzó cuando el centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) lanzó un aviso en redes sociales sobre la detección de una señal VHF, supuestamente emitida por la Guardia Revolucionaria, advirtiendo sobre este cierre. Es como si estuvieran tirando un aviso al aire, pero desde UKMTO se recuerda que tales transmisiones no son vinculantes ni pueden restringir la navegación legalmente, al menos hasta que haya un marco legal claro para ello.
Un punto crítico para el comercio mundial
El estrecho de Ormuz no es cualquier lugar; es donde pasa casi el 20% del petróleo mundial. Irán ya ha dejado claro que cualquier ataque hacia su territorio será respondido con medidas contundentes, incluyendo potencialmente su bloqueo. La tensión aumenta y nosotros nos preguntamos: ¿cuánto más podrán escalar estos conflictos sin consecuencias devastadoras?

