MADRID, 28 de febrero. La tensión en Oriente Medio sigue creciendo. En una noche que promete ser histórica, la Guardia Revolucionaria de Irán ha anunciado el lanzamiento de dos nuevas oleadas de proyectiles dirigidas a Israel y a instalaciones militares estadounidenses. Esto se produce como respuesta a los recientes bombardeos lanzados por las fuerzas norteamericanas e israelíes.
En un comunicado impactante, la Guardia Revolucionaria afirmó que «la tercera y cuarta oleadas de la Operación Promesa Verdadera 4 han sido ejecutadas con misiles más avanzados y precisión feroz». No se andan con rodeos: han atacado objetivos clave como la base naval israelí en Haifa y el astillero militar de la misma ciudad, así como varias instalaciones militares cruciales.
Una amenaza palpable
«Los enemigos malvados del pueblo iraní deben estar alertas», advirtieron desde Irán, prometiendo que estos nuevos ataques serán aún más precisos y numerosos que los anteriores. Las Fuerzas Armadas israelíes no tardaron en confirmar el lanzamiento de proyectiles desde territorio iraní, activando sus sistemas de defensa y enviando alertas a los teléfonos móviles en las zonas vulnerables para instar a la población a refugiarse.
El Ejército israelí también lanzó un aviso claro: «Las defensas no son impenetrables», subrayando la necesidad de seguir las instrucciones del Mando del Frente Interior. Publicar detalles sobre impactos o ubicaciones podría ser peligroso, enfatizan.
Mientras tanto, Irán parece estar cerrando el estrecho de Ormuz en represalia por lo ocurrido. Y aunque esto solo es un capítulo más en esta escalofriante historia, seguimos esperando cómo se desarrollarán los acontecimientos en una región que ya está acostumbrada al conflicto.

