La situación en Ucrania vuelve a ser crítica. El presidente Volodimir Zelenski ha alzado la voz este jueves, alertando sobre una nueva oleada de ataques por parte del Ejército ruso. En un solo día, se habrían disparado cerca de 40 misiles y más de 400 drones kamikaze, golpeando sin piedad infraestructuras vitales y edificios residenciales en varias provincias del país.
“Rusia ha lanzado esta noche una nueva guerra contra lo que es esencial para nosotros”, escribió Zelenski en sus redes sociales, con un tono que mezcla desesperación y determinación. La devastación se ha dejado sentir en ocho provincias, donde numerosas viviendas y apartamentos han quedado dañados. “No podemos olvidar que hay decenas de heridos, incluyendo niños”, añadió con pesar.
Agujeros en el corazón del país
Los ataques no solo han impactado a los ciudadanos; también han dañado instalaciones críticas como las de gas en Poltava y subestaciones eléctricas en Kiev y Dnipropetrovsk. Las brigadas de rescate trabajan incansablemente en regiones como Chernígov, Zaporiyia, Járkov, Kirovogrado y Vinítsia para mitigar el daño.
Zelenski resaltó que gracias a la rápida respuesta de sus aliados, muchos misiles fueron interceptados. Sin embargo, el mandatario hizo un llamado urgente: “El frío sigue acechando y necesitamos esos sistemas de defensa aérea cada día mientras Rusia intenta destruir nuestro sistema energético”. Agradeció sinceramente a todos los que están apoyando a su país en estos momentos tan difíciles.
La Fuerza Aérea ucraniana reportó que entre los proyectiles lanzados se encontraban dos misiles antibuque ‘Zircon’ y once misiles balísticos ‘Iskander’. Aunque la mayoría fueron derribados, cinco misiles balísticos y 46 drones lograron impactar en 32 puntos diferentes del territorio. La alerta sigue activa; “el ataque está lejos de haber terminado”, advirtieron las autoridades mientras continúan persiguiendo información sobre posibles nuevas ofensivas.

