Más de 15.000 vidas segadas y 41.000 heridos. Así es como el conflicto en Ucrania ha marcado a su población, y lo que António Guterres, el secretario general de la ONU, no ha dudado en calificar como «una mancha en nuestra conciencia colectiva». Durante su intervención ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Guterres no se guardó nada y dejó claro que las violaciones a los Derechos Humanos han sido «generalizadas» durante estos cuatro años de sufrimiento.
El impacto devastador sobre los más vulnerables
El dolor humano es abrumador. A pesar de los esfuerzos diplomáticos que han intentado cambiar el rumbo, el año pasado fue el más mortífero para los civiles ucranianos desde 2022. El relato se torna aún más desgarrador cuando hablamos de niños: más de 3.200 pequeños han perdido la vida o han resultado heridos, y un tercio sigue desplazado, con 2,2 millones necesitando ayuda urgentemente.
Guterres también hizo hincapié en las atrocidades cometidas durante esta guerra: torturas, violencia sexual y ejecuciones son solo algunas de las violaciones que siguen ocurriendo sin que nadie rinda cuentas por ellas. El escenario se complica aún más con ataques recientes que han dejado a decenas de civiles muertos y heridos, privando a millones del acceso a electricidad y agua en pleno invierno.
“A temperaturas bajo cero, lo básico se convierte en cuestión de vida o muerte”, advirtió Guterres mientras subrayaba que estas acciones son ilegales según el Derecho Internacional. Llamó a ambos bandos a detener inmediatamente estos ataques inaceptables.
En un tono alarmante, también mencionó los peligros que corren las instalaciones nucleares debido a los combates actuales; “este juego de ruleta nuclear debe parar ya”, exclamó con firmeza. A pesar del panorama sombrío, los equipos de la ONU continúan trabajando incansablemente para ayudar a reparar lo dañado y mantener servicios esenciales.
A medida que avanza este conflicto sin rumbo claro, Guterres instó a tomar medidas concretas para reducir la violencia y abrir espacios para la diplomacia. “Cuanto más dure esta guerra, mayor será el sufrimiento”, alertó con preocupación mientras enfatizaba la necesidad urgente de un cese del fuego total e incondicional.
Con palabras cargadas de emoción destacó: “Basta de muerte. Basta de destrucción”. Es hora ya de construir puentes hacia una paz duradera que realmente proteja la soberanía e integridad territorial de Ucrania dentro del marco internacional reconocido.”

