El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha lanzado la alerta este domingo: la ciudad se enfrenta a una severa tormenta de nieve que ha llevado a declarar el estado de emergencia. Desde esta noche y hasta mañana al mediodía, las calles neoyorquinas estarán cerradas al tráfico, exceptuando a los trabajadores esenciales. ¿La razón? Asegurar que los servicios de emergencia puedan moverse con agilidad y atender cualquier eventualidad.
Mamdani no se lo toma a la ligera. «La seguridad de los neoyorquinos es mi máxima prioridad», subraya en un comunicado del Ayuntamiento. Y es que la situación promete complicarse; se anticipan nevadas que podrían acumular hasta 50 centímetros y vientos que alcanzarán los 112 kilómetros por hora. Para evitar el caos, se han habilitado refugios con calefacción en todos los distritos, porque aquí nadie debería quedarse fuera.
Pedir ayuda nunca está de más
Además, las escuelas permanecerán cerradas mañana “por precaución”. El alcalde hace un llamado a la comunidad: «Por favor, quédense en casa y cuiden unos de otros». Nos invita a mirar por nuestros vecinos, especialmente aquellos mayores o quienes requieren apoyo adicional. En tiempos difíciles como estos, la solidaridad brilla más fuerte.
Y no solo es Nueva York quien siente el impacto; toda la región noreste de EE.UU. está en alerta ante esta inminente tormenta. Hasta ahora, más de 7.000 vuelos han sido cancelados y se prevén cortes eléctricos debido al mal tiempo. Sin duda, estamos ante un episodio meteorológico que marcará a la gran manzana.

