Este domingo, la noticia ha sacudido a México. Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como ‘El Mencho’, el temido jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha sido abatido por efectivos federales en un operativo en Tapalpa, Jalisco. Aunque aún no hay confirmación oficial, los rumores corren como la pólvora y ya han comenzado a verse las consecuencias: carreteras cortadas y disturbios que se extienden desde Jalisco hasta Tamaulipas.
Un paisaje de caos y desesperación
La noticia no tardó en provocar reacciones violentas. En cuestión de horas, distintos puntos del país fueron escenario de bloqueos y quema de vehículos, mientras las autoridades luchan por contener la situación. La presidenta Claudia Sheinbaum se ha mantenido cauta, delegando información al Gabinete de Seguridad que asegura estar trabajando para atender los disturbios. “En un momento informará el Gabinete”, dijo tras una entrega de Programas para el Bienestar.
Las calles se han vuelto un campo de batalla. En Guadalajara, las llamas devoran gasolineras y coches, mientras que el gobernador Pablo Lemus ha decretado código rojo e interrumpido el servicio de transporte público. A su vez, su homólogo en Michoacán también ha pedido calma a la población ante la expansión del caos con varios municipios afectados por bloqueos.
Oseguera, nacido en 1966 en Michoacán y considerado uno de los criminales más buscados tanto por México como por Estados Unidos, había ascendido al poder después del arresto de ‘El Chapo’. Su caída deja un vacío peligroso que ya está demostrando ser un desafío para las autoridades. Mientras tanto, los ciudadanos observan con miedo cómo sus comunidades son sacudidas por esta violencia desmedida.

