En un giro inesperado, la Cruz Roja Venezolana ha anunciado que el Gobierno del país le ha tendido la mano para participar en el proceso de excarcelaciones que se está llevando a cabo bajo la nueva Ley de Amnistía. Este domingo, la organización expresó su compromiso con las personas liberadas, asegurando que brindará atención médica y una evaluación primaria de salud. Todo esto, claro, guiado por los principios fundamentales de humanidad y sin distinciones.
«La Cruz Roja está aquí para todos», subrayaron en un comunicado, enfatizando su papel humanitario en este complicado panorama. Sin embargo, no todo es tan sencillo. Gonzalo Himiob, vicepresidente de Foro Penal, ha sido claro al criticar esta nueva ley; según él, deja fuera a los militares de cualquier tipo de gracia. Recordemos que hace años, durante el mandato de Hugo Chávez, una ley similar amnistiaba incluso a quienes cometieron delitos militares.
Una realidad amarga
A pesar del nuevo marco legal que promete liberar a quienes hayan cometido delitos desde 1999, los hechos parecen desmentir las esperanzas iniciales. Desde que se aprobó la ley el pasado viernes, solo 19 personas han salido de prisión. ¡Es frustrante! La oposición venezolana denuncia que esta norma debería abrir más puertas y no lo está haciendo. Hasta ahora han llegado 1.557 solicitudes al Gobierno venezolano.
No olvidemos que esta ley excluye delitos graves como violaciones a Derechos Humanos y corrupción; queda mucho camino por recorrer antes de hablar de verdadera justicia o reconciliación.
En definitiva, mientras algunos celebran este pequeño paso hacia adelante con esperanza cautelosa, otros advierten sobre los peligros y limitaciones que aún persisten en este complejo entramado político. ¿Podrá realmente esta medida traer alivio? Solo el tiempo lo dirá.

