La historia del campo de detención de Al Hol, un lugar que se convirtió en un verdadero infierno para miles, ha llegado a su punto final. Este pasado domingo, se llevó a cabo la evacuación de 1.000 familiares de miembros del Estado Islámico, en su mayoría mujeres y niños, que durante años han habitado este centro donde las condiciones eran más que inhumanas. Gonzalo Vargas Llosa, representante de ACNUR en Siria, estuvo presente para acompañar a los últimos evacuados hacia el nuevo campamento de Ak Burhan, en las afueras de Alepo.
Un legado oscuro que persiste
Al Hol fue controlado por el Estado Islámico desde 2014, pero tras ser desmantelado por las Fuerzas Democráticas Sirias en 2015, se reabrió como refugio para quienes huían del conflicto. En 2018 acogía a unas 10.000 personas; sin embargo, esa cifra se disparó dramáticamente hasta alcanzar casi 75.000 almas entre diciembre y marzo de 2019. La ONG Save the Children no ha dudado en señalar la urgencia de brindar apoyo a estos evacuados, especialmente a los más pequeños: “Dejamos atrás un lugar físico, pero eso no significa que nuestra responsabilidad haya terminado”, afirma Rasha Muhrez.
Aunque la evacuación es un paso adelante, no podemos olvidar el oscuro panorama que acecha a muchos otros detenidos con vínculos al grupo yihadista. Según Human Rights Watch, aproximadamente 6.000 personas, repatriadas recientemente a Irak por el Ejército estadounidense, enfrentan riesgos graves como arrestos arbitrarios o juicios injustos.
No podemos cerrar los ojos ante esta realidad; todos merecen justicia genuina y procesos judiciales justos. La última vez que Irak llevó a cabo juicios por terrorismo fue entre 2018 y 2019 bajo condiciones más que cuestionables. Y ahora surge una nueva incógnita: ¿qué ha sido de los 20.000 habitantes desaparecidos? La investigación del Wall Street Journal apunta a un caos profundo durante las evacuaciones.
Detrás de cada número hay una historia olvidada. Las fuerzas sirias e internacionales deben asumir la responsabilidad que tienen sobre estas vidas mientras intentan desentrañar lo sucedido entre ellos y los desaparecidos.

