MADRID, 21 Feb. (EUROPA PRESS) – La Sala de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia en Colombia ha dictado sentencia contra el exmagistrado José Leónidas Bustos. Este hombre ha sido condenado a 123 meses y un día tras las rejas, lo que equivale a 10 años y dos meses por delitos graves como cohecho propio y concierto para delinquir, en el escandaloso caso del Cártel de la Toga.
Bustos formó parte de una red que supuestamente facilitó sobornos para influir en decisiones judiciales. Aunque se le absolvió del cargo por tráfico de influencias, su implicación es clara: tuvo un papel crucial en esta trama corrupta. El presidente Gustavo Petro no ha dudado en señalar que “el Cártel de la Toga fue construido por un sector político para evitar la investigación sobre sus vínculos con el narcoparamilitarismo”. No se puede ignorar cómo este cártel dejó una huella profunda de corrupción en nuestro sistema judicial.
Penas económicas y restricciones futuras
Además del tiempo tras las rejas, Bustos deberá afrontar una multa que asciende a 133.738.170 pesos, algo así como más de 30.600 euros. Y eso no es todo; también se le inhabilita para ejercer derechos y funciones públicas durante todo el período de su condena. La Corte ha decidido que no habrá suspensión condicional ni prisión domiciliaria, lo cual implica que su captura es inminente. Se ha solicitado incluso una notificación roja ante Interpol para dar con su paradero.
Aunque hay posibilidad de apelar ante la Sala de Casación Penal, está claro que este episodio deja un sabor amargo sobre los hilos oscuros que han tejido algunos sectores políticos en Colombia.

