En medio de un clima de incertidumbre, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se ha alzado con una voz clara y decidida. Desde Madrid, en una jornada marcada por las negociaciones en Ginebra, Suiza, ha dado un paso adelante para comunicar que se están logrando avances en el ámbito militar hacia un alto el fuego en Ucrania. Sin embargo, no ha dudado en señalar lo que considera una táctica dilatoria de Moscú: esa “mierda histórica” que los rusos utilizan para postergar un acuerdo de paz.
Una guerra que necesita resolverse ya
Después de dos días intensos de conversaciones entre Rusia y Estados Unidos, Zelenski no ha escatimado palabras al expresar su frustración. Mientras se avanza en los aspectos militares, ha dejado claro que Rusia sigue atrapada en su propia historia para justificar sus reclamos territoriales. “No necesito esa basura histórica para poner fin a esta guerra”, afirmó con firmeza. Lo cierto es que su conocimiento sobre la historia rusa parece ser más profundo que el del mismo Vladimir Putin, quien según él, parece haber olvidado lo esencial sobre Ucrania.
El líder ucraniano también reflexionó sobre cómo entiende la mentalidad rusa y cómo no quiere perder ni un segundo más discutiendo asuntos irrelevantes. “Decidieron cambiarse a sí mismos y buscar un nuevo zar; eso depende de ellos”, dijo con una mezcla de resignación y determinación.
Zelenski tendió una mano hacia las autoridades rusas, subrayando la urgencia de resolver cuestiones relacionadas con la seguridad. “Hay una gran guerra librada contra nosotros; esto es nuestra vida”, expresó mientras insistía en la necesidad de llegar a soluciones rápidas.
A nivel militar, las noticias son esperanzadoras: está cerca el cierre de negociaciones con Estados Unidos jugando un papel clave en este proceso. Las conversaciones incluyen detalles técnicos sobre cómo monitorear el alto el fuego cuando llegue ese momento tan esperado.
A pesar del optimismo, Zelenski fue claro al mencionar que Europa debe jugar un rol fundamental en estas negociaciones; después de todo, son ellos quienes han sentido más directamente las consecuencias del conflicto. Aunque apreció el apoyo estadounidense, recalcó: “Si la guerra es aquí en Europa, necesitamos encontrar nuestro espacio aquí”.
No podemos olvidar que mientras tanto Rusia intenta venderle a su población historias exitosas sobre estos diálogos sin mucha credibilidad; incluso muchos rusos han comenzado a dudar del liderazgo actual tras ver pérdidas significativas en el campo de batalla.

