BRUSELAS, 19 Feb. (EUROPA PRESS) – En un giro que parece sacado de una novela de intrigas internacionales, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tiene programada una visita a Groenlandia para el próximo mes de marzo. Aunque todavía no hay fecha concreta, esta visita llega después de que las tensiones por el interés de Estados Unidos en la isla del Ártico parecieran calmarse gracias a un acuerdo dentro de la OTAN que busca reforzar la presencia militar en este territorio danés.
La portavoz del Ejecutivo comunitario, Paula Pinho, lo ha confirmado este jueves durante una rueda de prensa en Bruselas. Von der Leyen hará un recorrido por la región ártica que incluirá Groenlandia. “Puedo asegurar que la presidenta realizará esta visita en marzo”, dijo Pinho, aunque reconoció que aún faltan detalles específicos sobre el itinerario.
Crisis y oportunidades
Apenas unas semanas atrás, la situación era bien distinta. En enero, el presidente estadounidense lanzó advertencias a seis países miembros de la UE con aranceles por participar en una misión militar observadora en Groenlandia mientras su administración insistía en querer anexar el territorio bajo pretextos de seguridad nacional. No es fácil navegar estas aguas turbulentas.
Esta no es la primera vez que Von der Leyen pone sus pies sobre el hielo groenlandés; ya visitó la isla hace un año antes de abrir una oficina oficial de la Unión Europea en Nuuk, su capital. Y siempre ha defendido esa conexión especial entre Bruselas y los groenlandeses: “El futuro debe ser decidido por sus ciudadanos”, afirmó con claridad.
Aprovechando esta visita inminente, también se espera un notable aumento de las inversiones europeas en esta región tan particular. El objetivo es claro: apoyar tanto a su economía como a sus infraestructuras, trabajando codo a codo con las autoridades locales y danesas. Un rayo de esperanza entre tanta incertidumbre.

