En un nuevo capítulo de esta guerra que parece no tener fin, Rusia ha hecho público el derribo de aproximadamente 115 drones lanzados por Ucrania. En este contexto, la Fuerza Aérea ucraniana también se ha defendido, afirmando que ellos han logrado destruir cerca de 30 aparatos provenientes del ejército ruso. Es una danza macabra donde cada día se cuentan las bajas y los incidentes sin piedad.
Drones y caos en el aire
Ayer jueves, desde Moscú se comunicó que entre los drones destruidos, destacan los 50 en Briansk, seguidos por 35 en Smolensk, además de otros en Tver, Nóvgorod y Leningrado. Lo curioso es que no hay mención sobre víctimas; como si el sufrimiento no tuviera lugar en estas estadísticas frías. Mijail Vedernikov, gobernador de Pskov, informó a través de sus redes sociales sobre un incendio originado por uno de estos ataques aéreos, pero aseguró que afortunadamente no hubo daños personales.
Pero la situación sigue complicada; incluso en Krasnodar tuvieron que luchar contra las llamas tras un ataque a la refinería Ilsky. Aunque los bomberos lograron extinguir el fuego, es evidente que estas instalaciones son vitales para el país y cualquier daño puede tener repercusiones serias.
Desde el otro lado del frente, Ucrania no se queda atrás. Su Fuerza Aérea ha manifestado que derribó 29 de los 37 drones rusos lanzados recientemente. Sin embargo, advierten: “El ataque continúa”. Las alertas siguen sonando porque aún hay muchos más drones acechando su espacio aéreo. La recomendación a la población es clara: mantener la calma y seguir las normas de seguridad establecidas.

