En Bruselas, el 17 de febrero, se alza una voz que no puede pasar desapercibida. Andrius Kubilius, el comisario europeo de Defensa y Espacio, nos lanza una advertencia clara y contundente: el viejo continente necesita un ‘espacio Schengen militar’. ¿La razón? La burocracia y la falta de infraestructuras están limitando nuestra capacidad de respuesta ante una posible agresión rusa.
Durante su intervención en un foro sobre movilidad militar celebrado en Vilna, la capital lituana, Kubilius recordó las palabras del general estadounidense John J. Pershing: «la infantería gana batallas, pero la logística gana guerras». Y es que mientras los ciudadanos europeos podemos movernos con relativa libertad, los soldados se ven atrapados por papeleos que pueden tardar hasta 45 días. Esta situación genera auténticos quebraderos de cabeza cuando lo que se necesita es actuar rápido.
Un llamamiento urgente a la acción
Kubilius no se quedó ahí. Explicó cómo nuestras normas actuales están tan fragmentadas que generan más retrasos y frustraciones. Habló también de las infraestructuras inadecuadas: puentes frágiles y túneles estrechos que complican aún más el traslado de tropas. En sus propias palabras: «Nuestras normas en tiempos de paz no son aptas para la movilidad militar». Esto significa que mover efectivos de un lado a otro de Europa podría llevar semanas o meses, algo que solo invita a Putin a aprovecharse.
El comisario enfatizó que sin movilidad militar efectiva, la solidaridad europea queda solo en teoría. Mientras los soldados europeos están atascados en papeleos interminables, los rusos podrían ocupar estratégicamente lugares clave como Suwalki. La geografía y el tiempo son factores críticos; para muchos países del flanco oriental, la rapidez puede ser cuestión de vida o muerte.
Kubilius hizo hincapié en una propuesta anterior: crear vías rápidas para el despliegue militar mediante normativas claras que superen el caos actual de reglas nacionales dispares. En momentos críticos, basta con notificar al país por donde se necesite cruzar; algo esencial para asegurar nuestra defensa colectiva.
Al final del día, hay mucho en juego. Si queremos estar listos ante cualquier eventualidad, debemos mejorar nuestras capacidades e infraestructura compartiendo recursos vitales y planificando adecuadamente cada corredor clave. El futuro depende de nuestra capacidad para adaptarnos y responder rápidamente frente a amenazas reales.

