En Bruselas, el 16 de febrero, la Comisión Europea ha decidido enviar a Dubravka Suica, su comisaria para el Mediterráneo, para asistir a la próxima reunión de la Junta de Paz que se celebrará en Washington. Sin embargo, lo que parece claro es que la Unión Europea no quiere ser parte del juego.
Durante una rueda de prensa, el portavoz comunitario Guillaume Mercier fue directo: aunque Suica estará presente en la parte dedicada específicamente a Gaza, esto no significa que la UE se convierta en un miembro más de esta Junta. La intención es clara: acompañar los esfuerzos internacionales por la paz y recordar nuestro compromiso con el alto el fuego en Gaza.
Dudas sobre el papel de Europa en este nuevo escenario
A pesar del apoyo financiero significativo que ya ofrece Europa y su papel como mayor donante para Palestina, hay muchas preguntas flotando sobre cómo encajará todo esto. ¿Realmente puede Europa aportar algo valioso a estas discusiones? El portavoz de Exteriores Anouar El Anouni enfatizó que lo realmente importante es lo que podemos ofrecer. Pero las dudas persisten: tanto Bruselas como los 27 países miembros tienen serias inquietudes sobre cómo se ajusta esta iniciativa a la Carta de Naciones Unidas y si puede coexistir con otros organismos internacionales.
El encuentro está programado para el 19 de febrero, donde líderes internacionales se reunirán bajo una estructura que algunos cuestionan. Con dos Estados miembros de la UE entre sus filas –Bulgaria y Hungría– y con Italia participando como observadora, muchos esperan ver cómo evoluciona este panorama complejo. Mientras tanto, Ursula von der Leyen ha declinado participar recordando las reticencias legales alrededor del enfoque propuesto por Trump para convertir este organismo en un mediador permanente.

