La historia que nos trae hoy está marcada por la intriga y la corrupción. Herman Galushchenko, quien fuera ministro de Energía en Ucrania, ha sido imputado por presuntos delitos de blanqueo de capitales y su implicación en una red criminal. Todo esto sucedió este lunes tras su detención el fin de semana pasado, cuando intentaba cruzar la frontera huyendo del país. No es cualquier caso; esto lo ha confirmado la Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU), que incluso ha ampliado el ‘círculo de sospechosos’.
Una investigación que sacude al país
En un comunicado que se hizo eco a través de Telegram, NABU dejó claro que “el exministro ha sido expuesto por blanqueo de capitales y participación en una organización criminal”. Y qué casualidad, justo un día después de que este político decidiera abandonar Ucrania mientras avanza la macroinvestigación conocida como Operación Midas. Esta operación está destapando uno de los escándalos más graves relacionados con la corrupción desde el inicio de la invasión rusa.
Las investigaciones revelan un entramado impresionante: sobornos a gran escala en el sector energético ucraniano. Al frente de esta trama se encuentra Timur Mindich, copropietario del famoso estudio Kvartal 95. Este empresario, quien ya se dio a la fuga, habría estado cobrando sobornos a contratistas vinculados a Energoatom, que es nada menos que la principal operadora estatal de las plantas nucleares en el país.
Y para agregar más drama a esta historia, hay rumores sobre conexiones entre Mindich y el propio presidente Volodimir Zelenski, quien fundó dicha compañía antes de convertirse en mandatario. Mientras tanto, Galushchenko ocupaba inicialmente su puesto como ministro hasta cambiar a Justicia desde julio hasta su dimisión en noviembre del mismo año debido a esta misma investigación. Parece que las aguas no están nada tranquilas en el gobierno ucraniano.

