Este domingo, a las 7.00 de la mañana, los colegios electorales de Japón abrieron sus puertas para unas elecciones anticipadas que prometen ser decisivas. En el centro del escenario está el Partido Liberal Democrático (PLD), liderado por la primera ministra Sanae Takaichi, que busca ampliar su mayoría en un día complicado debido a nevadas intensas.
Desafíos en la jornada electoral
En la prefectura de Ehime, donde las montañas abrazan el paisaje, varios centros de votación han decidido cerrar dos horas antes para evitar riesgos innecesarios. La cadena NHK ha sido testigo de cómo las autoridades se esfuerzan por asegurar que todos puedan ejercer su derecho al voto con seguridad. Y es que, aunque en Tokio se esperan unos cinco centímetros de nieve, en Niigata podrían caer hasta 80 centímetros. ¡Eso sí que es un reto!
El ministro del Interior japonés, Yoshimasa Hayashi, lanzó un mensaje claro: «Insto a todos los votantes a entender lo crucial que son estas elecciones generales y a participar con entusiasmo». No solo se juegan 465 escaños en la Cámara Baja; Takaichi aspira a conseguir 261 asientos para avanzar con su agenda política y tener control sobre las comisiones parlamentarias.
Los sondeos reflejan una intención de voto favorable al PLD, superando el 40%. Con esos números a su favor y habiendo tomado medidas para garantizar un proceso limpio y seguro, los primeros resultados comenzarán a conocerse a partir de las 20.00 horas (hora local). La comunidad espera ansiosa lo que puede significar este día histórico.

