MADRID, 6 Feb. (EUROPA PRESS) – Este viernes, la Casa Real de Noruega ha emitido un comunicado que nos recuerda una historia complicada: la princesa heredera Mette-Marit se siente profundamente apenada por su amistad con Jeffrey Epstein, el conocido delincuente sexual. En este mensaje, la Casa Real asegura que ella ofrecerá más explicaciones tan pronto como pueda sobrellevar esta situación “tan difícil” que está viviendo.
Una relación inesperada y dolorosa
En el comunicado, queda claro que Mette-Marit rechaza de manera contundente los abusos y crímenes cometidos por Epstein. La princesa ha lamentado no haber comprendido antes qué tipo de persona era realmente. Esta no es la primera vez que escuchamos a la Casa Real abordar este tema; ya en 2019 se disculparon por los contactos entre ambos, justificando que Mette-Marit no estaba al tanto del oscuro pasado de Epstein y que sus interacciones cesaron en 2013.
Aquel año, ella llegó a visitar a Epstein en su lujosa residencia de Palm Beach durante varios días e incluso le dio consejos sobre cómo buscar pareja. Ahora, tras todo lo ocurrido, su arrepentimiento es palpable. En una breve declaración incluida en el comunicado, expresa su más «profundo pesar» por esa relación. “Es importante para mí pedir disculpas a todos ustedes por haberles decepcionado”, afirma Mette-Marit, añadiendo también un mensaje dirigido a la Familia Real: “Lamento haberlos puesto en esta situación”.
La Casa Real subraya que Mette-Marit tiene el deseo de explicar todo lo sucedido con más detalle pero necesita tiempo para recomponerse antes de hacerlo. Esperan que todos comprendan su necesidad de este espacio personal para poder lidiar con las repercusiones de sus decisiones pasadas.

