En un escenario internacional cada vez más tenso, Rusia no se ha hecho esperar y ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de prorrogar el tratado Nuevo START. Este acuerdo, que limita las armas nucleares estratégicas entre Moscú y Washington, está a punto de expirar mañana, 5 de febrero. Pero lo curioso es que, hasta ahora, Estados Unidos no ha dado respuesta alguna a la oferta hecha por el Kremlin en septiembre pasado.
La voz de Rusia
Yuri Ushakov, asesor presidencial ruso y figura clave en este asunto, ha dejado claro que desde su país esperan una reacción. «El presidente destacó que tenemos una propuesta sobre la mesa: prorrogar los límites centrales un año como medida de autocontención», dijo Ushakov mientras hablaba con TASS. Pero aquí viene lo alarmante: no han recibido ninguna contestación oficial por parte de los estadounidenses.
Además, Ushakov también hizo hincapié en algo fundamental: antes de volver a sentarse a negociar el futuro del acuerdo, Moscú necesita tener claro cómo afectará esto a otros arsenales nucleares como los del Reino Unido o Francia. Es evidente que el mundo está cambiando rápidamente y la comunidad internacional quiere actualizar estos tratados para reflejar la nueva realidad geopolítica marcada por el ascenso de China.
Recapitulando un poco, el pacto actual establece un límite máximo de 1.550 ojivas nucleares desplegadas por cada potencia; esto ya representa una reducción significativa respecto al anterior START I. También se impone un tope de 800 misiles balísticos, tanto desplegados como no desplegados. En este contexto tan delicado, ¿qué será lo siguiente? La incertidumbre está servida y todos miramos hacia Washington esperando una respuesta.

