MADRID, 4 de febrero. La justicia estadounidense ha tomado una decisión contundente al condenar a cadena perpetua a Ryan Routh, el individuo que trató de disparar al actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mientras este disfrutaba de una partida de golf en Florida durante su campaña electoral. La jueza Aileen Cannon, del distrito sur de Florida, no ha dudado en dictar sentencia tras la declaración de culpabilidad del acusado en septiembre de 2025 por cinco cargos graves, entre ellos intento de asesinato y agresión a un agente.
A lo largo del juicio, los fiscales dejaron claro que Routh no muestra ningún tipo de arrepentimiento por sus actos. “La naturaleza atroz del intento de asesinato y su egoísta decisión de impedir que los votantes pudieran elegir libremente justifican un castigo severo”, afirmaron con contundencia. Este hombre, originario de Hawái, incluso intentó autolesionarse después del veredicto al intentar clavarse un bolígrafo en el cuello.
Un ataque fallido que dejó huella
El incidente ocurrió en septiembre de 2024 cuando Trump estaba jugando al golf. Un agente del Servicio Secreto detectó entre la maleza la silueta del sospechoso y el cañón del rifle apuntando directamente hacia donde se encontraba el entonces candidato republicano. Las fuerzas del orden actuaron rápidamente y lograron detener a Routh a unos 45 minutos después del ataque gracias a las descripciones proporcionadas por testigos.
Al registrar su vehículo se halló un rifle cargado con once balas y otros elementos como una cámara digital y placas blindadas capaces de resistir disparos. Este hecho insólito se suma a otra situación similar en la que Trump había sobrevivido previamente a otro atentado durante un mitin en Pensilvania. En aquella ocasión resultó herido levemente mientras que su atacante fue abatido por las fuerzas de seguridad.

