Kiev sigue en una encrucijada complicada. Este viernes, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, dejó claro que no hay consenso sobre la cuestión territorial en las conversaciones tripartitas con Estados Unidos y Rusia. En sus palabras se siente la urgencia: «Cualquier acuerdo tiene que ser discutido entre los líderes». Es un tema delicado y, como él mismo apunta, cualquier exigencia estricta hacia Ucrania no puede considerarse un compromiso real.
La línea roja de Kiev
Zelenski fue contundente al señalar que lo que está en juego es la integridad territorial de Ucrania. “Hemos dicho muchas veces que estamos dispuestos a encontrar soluciones que pongan fin a esta guerra, pero eso no puede implicar cambiar nuestros territorios”, afirmó con firmeza. La propuesta de Estados Unidos de crear una zona franca suena atractiva para algunos, pero Kiev sigue manteniendo su soberanía como una prioridad innegociable.
En este contexto, Zelenski subrayó la importancia del control justo sobre cualquier territorio propuesto. «Incluso si hablamos de una zona franca, la supervisión debe seguir siendo nuestra», recalcó. Las charlas iniciales tuvieron lugar en Emiratos Árabes Unidos y se espera que continúen pronto. Pero el mensaje es claro: los temas complejos como este deben elevarse al nivel de los líderes nacionales porque son ellos quienes tienen la autoridad para tomar decisiones significativas.
La posición de Ucrania es sólida: quieren congelar las líneas del conflicto tal como están ahora. Como dice Zelenski: «Estamos donde estamos»; un mantra que refleja la realidad actual y la necesidad urgente de encontrar un camino hacia adelante sin sacrificar lo más valioso: su territorio.

