NUEVA YORK, 30 de enero. El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha decidido dejar las cosas claras y ha lanzado una advertencia que no podemos ignorar: la organización está a un paso del colapso financiero. En una carta dirigida a los 193 Estados miembros, Guterres ha señalado con preocupación cómo la situación económica se está deteriorando a pasos agigantados.
No se trata solo de números fríos; estamos hablando de programas vitales que pueden quedarse sin financiación en cuestión de meses. Según el jefe de la ONU, si no se toman medidas inmediatas, podríamos estar mirando a un “colapso financiero inminente” ya en junio. ¡Esto no es un juego!
Deudas que asustan
Las cifras son alarmantes: la ONU enfrenta una montaña de 1.570 millones de dólares en deudas impagas. Y adivinen quién encabeza esta lista negra: Estados Unidos. Le siguen países como China, Rusia y Venezuela, entre otros. Lo más preocupante es que además de no pagar lo que deben, Washington también ha hecho recortes drásticos en su financiación voluntaria para diferentes agencias de la ONU. Esto pone en jaque muchos programas que ayudan a las personas más necesitadas.
Guterres hace un llamado urgente a todos los Estados para que regularicen su situación lo antes posible o reconsideren las normas sobre financiación dentro del organismo internacional. La nueva Administración estadounidense ha puesto en duda el papel fundamental que juega la ONU y sus recientes decisiones han dejado claro que no están dispuestos a seguir aportando como antes.
Toda esta situación nos lleva a reflexionar sobre el verdadero valor de estas instituciones y cómo nuestras acciones tienen repercusiones globales. Es hora de actuar antes de tirar todo por la borda.

