En un giro que muchos esperaban, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha comunicado este domingo que se reabrirá de forma limitada el paso de Rafá, ese corredor que conecta la Franja de Gaza con Egipto. Pero hay una condición: solo será posible cuando se recupere el último cuerpo israelí en cuestión, el del sargento mayor Ran Gvili.
Según detalla un comunicado oficial emitido por su oficina, esta decisión forma parte del plan de paz propuesto por el presidente estadounidense Donald Trump. «Israel está dispuesto a reabrir este paso, pero solo para tránsito a pie y bajo un riguroso mecanismo de inspección israelí», señala Netanyahu.
Cuerpos y rehenes: condiciones en juego
Aunque esta noticia puede sonar como un rayo de esperanza, no debemos olvidar que la reapertura está atada al regreso no solo de Gvili, sino también de todos los rehenes vivos. Según las palabras del propio Netanyahu, se espera que Hamás haga todo lo posible para localizar y devolver a aquellos que han fallecido. En esta búsqueda incansable, las Fuerzas Armadas israelíes ya están trabajando para encontrar los restos del sargento.
El mismo día en que se anunció esto, Hamás informó que había entregado toda la información disponible sobre la ubicación del cuerpo de Gvili. Este parece estar enterrado en un cementerio situado en el norte de Gaza. Todo esto nos recuerda lo delicada y compleja que es la situación en la región; cada movimiento cuenta y las vidas humanas están siempre en juego.

