MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) – En un giro que muchos ven como una violación a la libertad de prensa, el Gobierno israelí ha decidido prorrogar la prohibición de emisión de la cadena de televisión panárabe Al Yazira por un periodo adicional de 90 días. Según las autoridades, esta medida responde a la supuesta necesidad de proteger la seguridad del Estado. Sin embargo, esto plantea serias dudas sobre el compromiso real con los derechos informativos.
Este anuncio ha llegado a los abogados de Al Yazira, quienes han recibido noticias no solo del cierre inminente de las sedes en Israel, sino también de restricciones drásticas que afectan incluso a otras plataformas como YouTube. Es decir, nos están diciendo que debemos ignorar lo que esta cadena tiene para ofrecer. Además, se está ordenando a las empresas de Internet que bloqueen el acceso a sus páginas web. Una decisión tomada solo nueve días después de una notificación oficial donde se argumenta que la cadena sigue siendo un riesgo para la seguridad israelí.
Un prolongado silencio mediático
Walid al Omari, corresponsal jefe de Al Yazira en Israel, ha señalado que esta nueva prórroga es notablemente más larga que las anteriores; ahora son 90 días en lugar de los 60 iniciales. Este contexto no es nuevo: la prohibición está vigente desde mayo de 2024 tras la aprobación de lo que muchos llaman la Ley Al Yazira. Recordemos también el asalto a las oficinas en Ramala el pasado septiembre, donde se confiscó todo el equipo y documentación bajo una orden militar. Este tipo de acciones generan un ambiente tenso y cuestionable respecto al papel del periodismo en situaciones tan complejas como las que vivimos hoy.

