Las Brigadas Ezzedin al Qassam, el brazo armado de Hamás, han hecho un anuncio contundente. Este domingo, han declarado que ya han proporcionado a Israel todos los datos necesarios para localizar el cuerpo del policía israelí Ran Gvili. Y lo hacen con un claro mensaje: instan a los mediadores internacionales a presionar a Israel para que cumpla con su parte del acuerdo.
Compromisos y exigencias
Abú Obeida, portavoz de las Brigadas, no se muerde la lengua. Asegura que “hemos dado todos los detalles e información sobre la ubicación de los restos”, reafirmando que “el enemigo está buscando en el lugar exacto” que les han indicado. Es un momento crucial; ellos sienten que han cumplido con todas las obligaciones del alto el fuego, entregando a prisioneros vivos y los restos en su poder lo más rápido posible. Todo esto lo dicen sin esconder la realidad compleja en la que operan.
A pesar de las dificultades y violaciones constantes por parte de Israel durante este proceso, Abú Obeida es claro: “Queremos cerrar esta cuestión permanentemente”. Es un grito desesperado pidiendo acción a los mediadores para que obliguen a Israel a cumplir lo acordado.
Para poner contexto, Ran Gvili perdió la vida durante un ataque el 7 de octubre de 2023, y según las autoridades israelíes, su cuerpo fue llevado posteriormente a Gaza. Esta entrega forma parte de un acuerdo más amplio por la paz en Gaza promovido por Donald Trump, que incluye un alto el fuego desde el 10 de octubre. En medio de tantas tensiones y expectativas rotas, parece evidente que cada paso cuenta en esta compleja danza política.

