En Madrid, el 24 de enero, se firmó un acuerdo que marca un hito importante en la lucha por la justicia en Ucrania. La UE y el Consejo de Europa han unido fuerzas para financiar un equipo de avanzada, que será clave en la creación de un Tribunal Especial para juzgar los crímenes de agresión cometidos durante este conflicto desgarrador. Bruselas ha decidido aportar diez millones de euros a través de sus Instrumentos de Política Exterior, una inversión que habla claro: es momento de rendir cuentas.
Un tribunal que busca justicia
Este equipo no solo se encargará de sentar las bases logísticas y organizativas del tribunal, sino que también seleccionará a los jueces y fiscales que se enfrentarán a quienes están detrás de esta guerra. La Alta Representante de la Política Exterior y Seguridad Común de la UE, Kaja Kallas, ha dejado muy claro su mensaje: «los crímenes sin castigo solo fomentan futuras atrocidades«. Y no le falta razón; aquellos que han causado tanto dolor deben ser llevados ante la justicia.
Kallas subrayó el apoyo inquebrantable de la UE a Ucrania y enfatizó que este tribunal es esencial para alcanzar una paz justa y duradera. El comisario Michael McGrath también se mostró optimista al afirmar que estamos cada vez más cerca de transformar estos principios en acciones concretas. Por su parte, Alain Berset, secretario general del Consejo de Europa, destacó lo crucial que es garantizar justicia para el pueblo ucraniano: «Sin ella no puede haber una paz duradera».
Este proyecto tiene un plazo máximo de 24 meses para llevarse a cabo o hasta encontrar financiación mediante otros acuerdos relacionados con el tribunal. Con 46 países trabajando juntos bajo el paraguas del Consejo de Europa, se busca fomentar un espacio político y jurídico común en nuestro continente, apostando por los derechos humanos y la democracia.

