En un giro inesperado de los acontecimientos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dejado caer este jueves que está echando un ojo muy atento a lo que sucede en Irán. Las protestas recientes han encendido las alarmas y él no se ha quedado callado. Con palabras que no dejan lugar a dudas, mencionó que una «flota enorme» se dirige hacia aquellas aguas. «Tenemos muchos barcos rumbo a esa dirección, por si acaso. Y veremos qué pasa», declaró mientras se encontraba a bordo del ‘Air Force One’, regresando de su participación en el Foro Económico de Davos.
Estas afirmaciones llegan justo después de que Trump manifestara su deseo de evitar «mayores acciones» contra Irán. Sin embargo, también ha hecho eco de su convencimiento de que sus amenazas han tenido un impacto significativo, incluso llegando a apuntar que gracias a ellas se habría evitado la ejecución de más de 800 manifestantes. Un dato que las autoridades iraníes han desmentido rotundamente.
Tensión creciente y cifras alarmantes
A medida que las tensiones aumentan, las autoridades iraníes han ofrecido su primer balance oficial sobre el número de muertos en las manifestaciones: más de 3.000 personas han perdido la vida. Eso sí, desde Teherán insisten en calificar estas muertes como consecuencia de «incidentes terroristas», restando responsabilidad a la represión ejercida por sus fuerzas de seguridad. En medio de esta tempestad política y social, queda claro que la situación es mucho más compleja y delicada de lo que aparenta.

