En un nuevo despliegue de su particular estilo, Donald Trump ha afirmado este martes que la OTAN sigue en pie gracias a él. Mientras tanto, los líderes europeos están trabajando duro para asegurar la estabilidad en el Ártico, lidiando con las amenazas lanzadas desde Washington sobre Groenlandia, esa isla autónoma que pertenece a Dinamarca. «Nadie, ni siquiera un presidente antes que yo, ha hecho tanto por la OTAN. Si no hubiese llegado al poder, ¡la OTAN estaría ahora mismo tirada en el ‘basurero de la historia’! Es triste pero cierto», aseguró el magnate neoyorquino en un mensaje cargado de ego en sus redes sociales.
Unas declaraciones provocadoras
Pero eso no es todo. En otra publicación, Trump decidió compartir un mensaje de un usuario que afirma que «China y Rusia son los verdaderos villanos», mientras responsabiliza a organismos como la ONU y la OTAN de todos nuestros males. Sin duda, sus palabras caen justo cuando Washington insiste en poner sus ojos sobre Groenlandia por razones de «seguridad nacional». Las autoridades danesas han respondido con firmeza a estas amenazas: Copenhague ha sido siempre un aliado cercano y dejan claro que su isla «no está en venta». Este tira y afloja entre potencias nos recuerda lo frágil que puede ser la diplomacia hoy en día.

