La noche del domingo fue un momento clave para António José Seguro, el candidato del Partido Socialista a la Presidencia de Portugal. Con una sonrisa que reflejaba su confianza, aseguró que «la democracia ha ganado» y se mostró optimista de cara a la segunda vuelta, programada para el 8 de febrero. Con un 31,11% de los votos en la primera ronda, superó al candidato de extrema derecha Chega, André Ventura, quien se quedó en un 23,52%.
Un llamado a la unidad frente al extremismo
Desde el Centro Cultural de Caldas da Rainha, donde se encontraba su sede de campaña, Seguro dejó claro: «Soy libre y así actuaré como presidente». Sus palabras resonaron entre sus seguidores y también en aquellos que anhelan un futuro más unido. A pesar de las celebraciones por su resultado inicial, no olvidó mencionar que es crucial agrupar fuerzas entre todos los «demócratas, progresistas y humanistas» para derrotar a quienes propagan el odio.
Y es que mientras él brinda esperanza y llama a sumar esfuerzos, Ventura ya estaba haciendo ruido al afirmar que «la derecha hoy ha ganado», dándole alas a sus posibilidades para la siguiente ronda. Los números dejan atrás a otros candidatos como João Cotrim de Figueiredo e Henrique Gouveia e Melo; pero lo cierto es que las cartas están sobre la mesa y el próximo capítulo está por escribirse. El reto está claro: enfrentarse no solo en las urnas sino también ante una ideología extremista que intenta tomar fuerza.

