En un contexto de tensiones crecientes, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha lanzado una advertencia contundente este domingo. Cualquier ataque dirigido contra el ayatolá Alí Jamenei, líder supremo del país, podría desencadenar lo que él mismo ha calificado como una «guerra total» con Irán. En su mensaje en redes sociales, Pezeshkian dejó claro que “un ataque contra nuestro líder implica un conflicto total con nuestra nación”.
El trasfondo de la crisis y las sanciones internacionales
Pezeshkian no se limitó a hablar de amenazas externas; también hizo hincapié en las raíces económicas que han alimentado las protestas que han estallado en Irán desde finales de diciembre. Resaltó que “las dificultades que enfrenta nuestro querido pueblo se deben, en gran medida, a las antiguas hostilidades y a las inhumanas sanciones impuestas por Estados Unidos y sus aliados”. Su intervención llega justo en un momento crítico donde las palabras del presidente estadounidense Donald Trump han dejado claro su deseo de ver un cambio de régimen en Irán.
No es para menos que la tensión esté por los cielos. El senador republicano Lindsey Graham incluso ha instado a Trump a tomar medidas drásticas: “Si yo fuera usted, señor presidente, acabaría con los líderes responsables de matar a gente”, declaró durante una entrevista reciente. Un llamado directo a la acción que solo añade más leña al fuego ya encendido.
A medida que nos adentramos en este nuevo capítulo lleno de incertidumbre, queda claro que tanto dentro como fuera de Irán se están jugando cartas muy peligrosas. La comunidad internacional observa con atención cómo se desarrolla esta historia.

